Reflexión: sobre la inclusión...

¿Existe algún humano que aspire a ser nadie, nada, invisible?

No. Todos tienen esperanzas y sueños, incluso aquellos con discapacidad. Y merecen una oportunidad para realizarlos. Los testimonios de jóvenes y progenitores demuestran que, cuando se les brinda la oportunidad, las personas con discapacidad son perfectamente capaces de superar los obstáculos que atentan contra su inclusión, asumir en igualdad de condiciones el lugar que les corresponde en la sociedad y enriquecer la vida de sus comunidades.

La inclusión es posible, pero exige, ante todo, un cambio de percepción; esto es, reconocer que tienen los mismos derechos que los demás; que pueden ser agentes de cambio y no simples beneficiarios de obras de caridad.

Creemos firmemente que nuestro trabajo integral cambia la vida de las personas con o sin discapacidad.

Se dice que cuando uno cambia, el mundo cambia.